Y entonces las pinches serpientes mordieron a la piedra,
¡piedra mala!¡piedra sucia! ¡piedra inerte!¡piedra manipuladora!... sus venenos escurrían entre los orificios de silicato, yeso y arcilla que piedra, que la maldita piedra tenía!.
La piedra, inmune al dolor,miraba llegar una y otra vez los colmillos venenosos de las serpientes, de las pinches serpientes, ah! que pinches serpientes aquellas!.
Después de un rato, cansadas de tanto morder, las serpientes cuchichearon... si, en serio!!! porque las serpientes platican antes de bañarse y después de hacerlo (así cuentan los antígüos)...¡pinche piedra, piedra pinche!... y las serpientes se fueron de ahí.
martes, 5 de junio de 2007
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